La Fábrica (Quique González) by la filóloga deslenguada


Letra de la canción:

1 Ahora parece que vas a mezclar fuego y gasolina. 
2 Ahora parece que quieres largarte 
3 y apenas acabas de llegar. 
 
4 Tuve la suerte o la mala suerte 
5 de haberte visto caer. 
6 Aquellos días no era consciente 
7 o no me lo quería creer. 
 
8 Los chicos se han quedado deshinchando zodiacs. 
9 Dios se ha largado sin pagar la última ronda. 
 
10 ¿Cómo te sientes? 
11 ¿te quieres matar? 
12 ¿cuánto necesitas?
 
13 Ahora parece que tienes bastante, 
14 y todavía no has oído la verdad. 
 
15 Los viejos se han cansado de forzar la máquina. 
16 Dios se ha largado sin pagar, 
17 y tu última novia ya no sabe dónde estás 
18 no sabe dónde estás 
19 no sabe dónde estás. 
 
20 Tus planes han cambiado los de los demás. 
21 Durmiendo de costado, 
22 su dardo envenenado silbándote en la oscuridad.
 
(Si no la has escuchado no sabemos a qué estás esperando
 

Comentario de texto by Filóloga Deslenguada:

Todo nº usado entre paréntesis remite al verso correspondiente.

En el texto observamos de entrada que la persona utilizada de forma predominante es la segunda de singular; presupone que hay un ‘yo’ que se dirige a un ‘tú’.
Para mí esto es una violación del código porque siempre que vemos una tensión yo-tú intuimos que hay dos personas.
En este caso, y por las razones que vienen a continuación, sostengo que ‘yo’ (el autor) y ‘tú’ (el protagonista) son la misma persona.
Otra violación de código brutaaal es que el título del texto no tiene nada que ver con nada de dentro del texto.
‘La fábrica’ puede ser:

  1. Una fábrica, así llanamente, que indica el lugar desde donde se está rememorando o haciendo un balance.
  2. Un lugar llamado ‘La fábrica’ que no tiene por qué serlo –es decir, que sea un bar, sala…- y que haría la misma función que la señalada en el punto anterior.
  3. Puede hacer referencia a que el que habla sea el autor, concebido como ‘fábrica’ (de escritos, textos = canciones), pero esto lo digo desde el contexto de que sé que lo escribe un cantautor. Puede ser una cosificación de la persona, que remite a la idea de alienación y sufrimiento que más adelante vamos a ver a lo largo de todo el análisis.

Sea cual sea el sentido remite a dos cosas:

  • un cierto nivel de agobio o angustia por el significado de fábrica como trabajo alienante
  •  y acaso en la misma línea, una conciencia de clase determinada de pertenencia al mundo del trabajo, y por lo tanto de alguien que se reclama de los de abajo, de los trabajadores, desde la opresión, que es lo que simboliza la fábrica (taylorismo, fordismo, cadena de montaje… etc.)

Entrando en el texto:

Hemos visto que existe, a lo largo de todo el texto, una estructura tú/yo de oposición. Este esquema bimembre se repite y se ve reflejado en varias oposiciones:

  • ahora (1-2 y 6)/antes (4 a 7)
  • los chicos (8) /los viejos (15)
  • suerte/mala suerte (4)
  • largarte (2)/ llegar (3)

También se señalan varios paralelismos:

  • ahora parece (1 y 2)
  • dios que se larga sin pagar (9 y 16)
  • la novia que no sabe dónde está el prota (esta le importa más y por eso se repite 3 veces: 17-18-19).

En cuanto a las personas que intervienen:

En los versos 1 a 16, y no sabiendo previamente de qué van las cosas, se puede entender que el que escribe se dirige a alguien que podría ser una mujer.  Cosa que también puede extraerse de los tres últimos versos. Pero hay un pequeño núcleo, ese que habla de la novia (17), que hace que veas que todo lo anterior y todo lo que va a continuación se produce en un plano distinto: el tú y el yo que conversan. La novia del verso 17 es ‘ella’ y no participa en el diálogo. Por eso yo postulo que el poema entero es un hombre que habla con otro, y dada la temática, creo que es la clásica conversación que uno mantiene consigo mismo.

Quique_by_lupeFoto by Guadalupe de la Vallina para Jotdown Magazine

Argumento:

está en un estado tal que parece ir a cometer un acto violento (fuego y gasolina). Lo de violento está relacionado con el contenido semántico de gasolina, que no es un combustible cualquiera: es uno inflamable que hace daño si aparece junto a fuego. Pero ojo! Que no es que lo vaya a hacer: es que lo parece

Ese mismo X parece que quiere irse, aunque acabe de llegar.

Esta contraposición indica que X se encuentra incómodo o en tensión, que se ve obligado a algo (tal vez a vivir en sí mismo) que le hace sentir así.

Ojo con los dos parece, los pongo en negrita para que no nos olvidemos que tal vez de lo que llevamos dicho hasta ahora, nada, monada. 

El autor le dice a X que tuvo suerte o mala suerte (no lo sabe aún o no lo puede decidir) de verle caer. Caer tiene un sentido semántico negativo casi siempre, implica cierta involuntariedad del sujeto de la caída, algo no deseado. Pero el autor dice que cuando vio a X caer (en el pasado), o sea, cuando su observación era coetánea al hecho de la caída, no era consciente. O sí era consciente pero existe un rechazo a esa consciencia (7, no me lo quería creer).

El verso sobre los chicos y las zodiacs (8) remite a cierta idea sobre la juventud reforzada por las zodiac (verano, o playa…). Y las zodiac las están deshinchando, que para mí hace referencia a vaciar cosas que están llenas de aire (vanas, vacuas, efímeras). Es decir, entre unas cosas y otras, creo que lo que hacen deshinchando las zodiac es gastar su juventud, que luego quedará en nada. 

Dios es un poco cabrón, eso ya lo sabemos todos, porque en general no existe, pero cuando sí que existe deja rondas a deber, se marcha, etc. Nos abandona. Se suele interpretar el abandono por parte de dios como abandono por tu padre (o idea de autoridad, seguridad) o también ser abandonado por aquello que te habían contado que era inmutable e invariable. (9 y 16).

Esto del desamparo le debe de importar bastante al autor porque lo repite en dos versos distintos.

Luego vienen tres preguntas  del autor a X, y presuponiendo que autor=X, son tres interrogaciones retóricas. Debido a la anterior enumeración de decepciones, parece que X valora matarse, o que sopesa hasta dónde aguantar sin matarse. O sea, que sufre de cojones. Pero se resiste a no seguir aquí. Incrédulamente se pregunta cuánto necesita.  (10-11-12). Del palo como si no tuviera ya bastante.  En estos tres versos se llega al grado más alto de desesperación de todo el poema, si exceptuamos la sugerencia de entrada ( 1) sobre el fuego y la gasolina.

Avisados quedamos.

“La puedo liar parda en cualquier momento porque estoy hasta los güevos”.

13 y 14 dicen que por si no tenías bastante para querer quitarte de en medio, ahora viene algo TODAVÍA peor. Con lo de ahora ya hay bastante (13), pero aún no ha oído la verdad (14)  (que es algo que parece que se va a enunciar a continuación).

Pero no. Solo lo ha insinuado. Sigue el autor con esta forma de escribir que le es tan grata, lo de no decir lo que sí amenazaba con decir, y dar sustos de vez en cuando diciendo que va a hacer una barbaridad o que quiere morirse. Está decepcionado, hastiado, y lo peor de todo, entiendo que asustado. Los viejos (15) (contraposición con los jóvenes de las zodiac) ya han tirado la toalla, se han cansado de forzar la máquina. Aquí lo que hace es denotar que X no pertenece a la clase de los jóvenes PERO tampoco a la clase de los viejos, que son los que se han cansado ya de forzar la máquina (no X, eh, a X puede que le apetezca seguirla forzando, si no es que un día le da un reflús y acaba con todo con gasolina, etc. etc.; va a depender un poquito de según le venga cogiendo ese día).

Dios (16) ya hemos visto que es chungo; en el verso de antes no pagaba la ronda, pero aquí no paga en general. Ha empeorado desde el verso 9 para acá.(17 a 19) Bufff. Ahora viene lo más peor. Hay una novia última, que no sé si quiere decir que es la última con sentido perfectivo (de acción acabada). Si es en este sentido, puede ser una ex. O tal vez X se refiere a la última que tiene en realidad, la absolutamente última = su último cartucho, su última forma de forzar la máquina antes de cansarse y pasar a formar parte de esa clase social llamada viejos. Claro, esto teniendo en cuenta que no lo mande todo a tomar por culo antes.

Parece mentira, con lo mucho que X está sufriendo desde el verso 1, aquí asustando con la cosa de la piromanía, ya viene avisando de que tiene una depresión de caballo, que la juventud es aire, dios se va de los bares sin pagar y nos abandona a la desnudez del hombre expulsado del paraíso, etc. etc. bueno, pues con lo malito que está, ella no sabe dónde está X, cosa que le molesta enormemente, porque lo repite tres veces.  (20)

Ahora X, desde el egopelo, es advertido por el autor, o sea él mismo, que sus planes han cambiado los de los demás. Pues claro. Todos nos influimos a todos. Pero si lo escribe aquí en este verso es que le importa. Quiere dejar constancia. Debe sentir cierta responsabilidad. Forma parte del agobio anteriormente descrito. En 21, X duerme de costado. No duerme boca arriba, plácidamente; esto hace referencia a un estadio de sueño menos pacífico, más en vilo o en guardia. Incluso se le niega el placer de dormir. Porque en 22 está esperando, mientras duerme, un dardo envenenado (en el sentido más común del término, seguramente es que alguien le diga algo malo, ahhh, el dardo en la palabra, vieja metáfora de todos conocida…). Dardo es que es algo agudo (o sea inteligente); pero a la vez envenenado (malintencionado desde su perspectiva de estoy fatal y encima me tratas como lo peor). El dardo envenenado está, además, silbando en la oscuridad. Claro, los dardos, flechas, etc. silban, pero ¿quién más silba? Las serpientes. Y no necesitamos mucha imaginación para volver al mito del paraíso y pensar en la serpiente, que como todo el mundo sabe, era mujer. Y además… eso de la oscuridad… canónicamente hace referencia a la noche oscura del alma y también a la mujer como pozo, santo grial, cueva, misterio de los misterios, mamá que miedito me dan las tías, algo que arrastra connotaciones o misteriosas o negativas.  Cherchez la femme…  aunque se puede aducir con justicia que su dardo puede ser el dardo de ellos  (= los demás) y no el de ella. Lo digo porque el pronombre su puede referir a la última novia o bien a los demás. Yo me quedo con que es la piba.

Conclusiones (diagnóstico)

X está fatal. Necesita orfidal y muchos mimitos. El autor explica lo que ve, pero de entrada no se identifica completamente con X, aunque en el subtexto sí lo sea; le habla de tú a X, con lo cual se distancia de él (yo/tú).  El  autor también necesita lo mismo: orfidal y mimos. Y que deje de darle caña a X (es decir, a sí mismo), que al final se va a matar o va a quemar algún edificio o algo…

Salen unos ellos que son los jóvenes y los viejos; X está en la mitad, en el medio, en tierra de nadie (será que ha cumplido 40???). Y salen otros ellos en el 20 (los demás, esos que tal vez son los que tiran dardos). Todos esos están alejados de X. Sale una ella que es la última novia, y que tal vez es la que tire los dardos en realidad y no esos demás del verso 20. Y sobre lo del título, me rindo. No puedo aportar nada. Ahora me voy a tomar yo otro orfidal también. 😉

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Comentario al comentario de la filóloga:

  • Lo que dice Quique en la versión comentada del disco sobre esta canción:
La fábrica habla de cómo intentamos escapar de nosotros mismos y cómo nos ven los demás desde fuera mientras lo estamos haciendo.
  • Además en algunas entrevistas de presentación contó que mientras escribía la canción unos amigos suyos vivieron un problema laboral grave y que cree que la desolación de sus amigos se filtró de algún modo en la canción y que por eso decidió titularla así.
  • Los fanes de Quique hace mucho que aprendimos ese recurso frecuente suyo del diálogo consigo mismo. “Tú sabías que aquello no saldría bien y aun así te metiste de lleno”, por poner el ejemplo más claro.
  • “Cuánto necesitas”(12) según él mismo dijo se refiere a dinero (algún periodista le preguntó si se refería a heroína).
  • Parece que el verso de la zodiac no despista tanto en realidad…
  • Prometo solemnemente que la filóloga no ha escuchado nunca “tenía que decírtelo” ni sabe el año de nacimiento del señor González.  Y nunca le he preguntado qué opina del psicoanálisis. Pero lo haré. Porque creo que sus comentarios de texto son rollo freudiano a cascoporro. Y de lo demás no tengo ni idea aunque quiero romper una lanza desde aquí (¿aun quedan lanzas que romper?) por las personas que duermen plácidamente de costado y recordar, queridos niños, que el orfidal no debería tomarse como lacasitos que es malo para el hígado para las depresiones mal curadas y peor si se mezcla con whisky.
Nota: Egopelo es un término acuñado por mi filóloga favorita que yo he incorporado y que básicamente sería ombliguismo circular o yoyoismo intenso de ese que tenemos todos con demasiada frecuencia.
Créditos:  La foto de Quique es cortesía de Lupe. La hizo durante la sesión-entrevista para Jotdown y nos la ha cedido amablemente. Gracias otra vez, Lupe!
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  1. […] La fábrica analizada por la filóloga deslenguada. Eso para que digan que la filología es un coñazo. Pues depende. Si se mezcla una canción interesante y una analista con gancho… […]



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