Ruta 66 – Reflexiones sobre “Música y negocio: Pasión y supervivencia”


Ayer mandamos a Sin Remite de enviada especial a las conferencias de Ruta 66 y estás son sus primeras reflexiones:

La charla me pareció muy interesante, creo que siempre es enriquecedor para los que como yo somos sólo consumidores -que no es poco- conocer el punto de vista de la otra parte de la industria musical, al igual que la industria podría aprender -y en algunos casos aprende- mucho de nosotros. El caso es que ayer mientras volvía a mi casa iba yo dándole vueltas al asunto y daría para muchos post todo lo que allí se hablo y se podría seguir debatiendo, pero quizá movida por las últimas intervenciones del coloquio, no pude evitar hacerme unas preguntas.

Por un lado, ¿no se consume música o no se consume la que a nosotros nos gustaría? porque el caso es que Justin Bieber vende todo lo que quiere y más, y Rihanna, y Katy Perry, y Pablo Alborán. A lo mejor es que tenemos que empezar a asumir que por mucho que yo quiera que Fabián y Pájaro Sunrise llenen estadios, pues a lo mejor eso no llega a pasar nunca y esto no tiene porque querer decir que no hay interés por la música, más bien es que no lo hay por la música que a mi me gusta y que creo que es digna de ese interés.

Luego está todo el asunto de que no se va a los conciertos, y me hago la pregunta de hasta qué punto es eso causa de una falta de interés o preocupación musical y no culpa de una economía asfixiante, porque lo cierto y verdad es que Quique González ha agotado fechas antes de publicar el disco siquiera, que Mumford & Sons tuvieron que cambiar de recinto porque La Riviera se les quedo pequeña y que Wilco en el Circo Price a 80 pavos la entrada, lleno aquello. Así que yo me pregunto si no será que la gente tiene menos capital y tiene que mirar bien a qué conciertos va en lugar de que no tengan interés por ir a más conciertos. Porque si yo voy a 6-8 conciertos al mes, pero en el trabajo las cosas van mal, me reducen la jornada y con ello el salario, pues entonces tengo que recortar gastos, y a lo mejor ahora solo puedo ir a 1-3 conciertos al mes. Y si me despiden, apaga y vámonos, adiós conciertos. Y en este país hay mucho parado. Más parados que gente escasa de sensibilidad musical, diría yo.

También escuche mucho hablar del fin de la cultura, y no digo yo que esto no este ocurriendo, pero ayer se hablaba de un proceso irreversible y yo no podía dejar de pensar que el renacimiento vino después de la Edad Media. Así que esto en el supuesto de una muerte cultural quedémosnos con que no tiene porque ser un fin, quizá solo sea el camino para un posterior renacimiento.

Y estas son mis reflexiones de ayer, ¿vosotros que opináis?

Beatriz:

Yo opino que tienes razón en todo lo que dices excepto en que esté ocurriendo el fin de la cultura. La cultura sigue existiendo, lo que pasa es que, como todo lo humano, está viva y muta. Somos nosotros los que nos vamos haciendo viejos y perdemos la capacidad de entender las nuevas manifestaciones como cultura. Igual que el padre de mi padre consideraba que Los Beatles eran una aberración y el fin de la música (y la peluquería) y resultó que nada más lejos. En todas las épocas históricas los viejos del lugar creen que se están perdiendo los valores y que esto antes no pasaba. Hay viejos prematuros tengan la edad que tengan (no doy nombres porque ya los he mencionado muchas veces). Y hay gente que sigue siendo joven hasta el día que se muere como Sampedro o Germán Sánchez Ruipérez.
La industria musical (entendida en sentido amplio) se mira mucho el ombligo y hace muy poca autocrítica. Pero también muchos de los que van de independientes de esa industria lo que están haciendo es replicar sus modelos a pequeña escala. O intentarlo.
Creo que la superioridad moral de criticar a las Rihannas del mundo y despreciar al público (especialmente si son mujeres jóvenes) no beneficia en nada y que la gente que hace música de calidad, en general, no pierde el tiempo con debates chorras.
Y como ya dije respecto al “informe” de La Rioja: con 14 años te tienen que gustar los Justin del mundo para poder evolucionar de ahí a otras cosas. Y esos cincuentones que piensan que a ellos les gustaron siempre grandes bandas o mienten o no tienen memoria o las dos cosas…

Angua Bipolar:

yo no estuve, puedo opinar de lo que tú dices. Y si, el interés por los conciertos es el mismo que hace 2 años (por decir antes de la crisis) pero lo que no hay es pasta para ir. Por ejemplo, Carlos de Sexto Hombre Digital al que le apasiona la música y fue al concierto de Madrid de Fabián, pero no le he visto en ningún concierto por Albacete y cuando le he comentado alguno siempre me ha dicho que se reservaba. Si fue al de Fabián es por que le puede, pero en los demás es mucho más selectivo, sea porque no va a conciertos si no le interesan mucho realmente o por dinero.
Y esto afecta también a los amigos víctimas, yo no le digo a nadie que no sea fan de un músico que se venga al concierto porque es pasta y aunque trabajen (precariamente en muchos casos) no les voy a hacer gastarse la pasta en un concierto por acompañarme (a parte de otros motivos que ya explicó Latiase en el Forever alone).
Sobre el renacimiento, yo creo que la gente que tiene arte no va a dejar de crear, aunque tenga que trabajar para ganarse la vida de telefonista. Así que yo también creo en las aves fenix y el resurgimiento de las cenizas. Además de que creo que el cambio ya está tomando forma con el crowdfunding, las descargas gratuitas, bandcamp, spotify, el pagar lo que tú consideres después de un concierto, etc…
Sobre los gustos, pues mira aquí tengo 2 opiniones que no sé hasta qué punto se contradicen. Por un lado, la gente consume no ya la música sino el producto de marketing. Justin no es solo música, que el chaval tiene su voz y su estilo. Es todo un producto y una moda enfocada hacia adolescentes. Les vendes eso bien o Pablo Alboran y lo consumen. Hablo desde mi desconocimiento de su música, solo conozco el fenómeno, y eso ya es significativo. Porque yo puedo no haberles escuchado y saber que existen, que van a dar un concierto y quién les escucha mayoritariamente. Por otro lado, a veces nos pasamos de sibaritas, y yo he hablado con gente sobre música y la cosa es que no para todo el mundo es tan importante como para nosotros. Mucha gente solo quiere algo bailable, que no le haga pensar y le entretenga y sobre todo fácil de conseguir. Que sintonices los 40 en la radio y suene, fin del trabajo de investigación. Igual que yo a la tv no le hago caso solo quiero q el rato q desayuno encenderla y después de probar 2 canales haya algo que no sean anuncios y me entretenga esos 15 minutos en la cocina. Y no por eso es criticable, ni ningún negocio se hunde.

Latiase:

Así de primeras: lo de la muerte cultural me parece una exageración, no creo que haya muerte si no cambio. ¿Que hay más dificultades? Pues sí, pero como las ha habido otras veces y se han superado de mejor o peor forma…
Igual es que soy una ilusa optimista.
Y a lo de ir a conciertos… creo que nos fijamos demasiado en lo que hacemos nosotros. Conozco gente que mejor o peor, de mi gusto o no, escuchan bastante música; pero no van a un concierto ni de casualidad; igual es cosa de que les cuesta moverse o vete tú a saber… gente a la que le encantan ciertos grupos y discos pero luego cuando hay concierto servidora acaba yendo sola igual igual…(y falta de presupuesto no es, al menos no inferior al mío).

De acuerdo con todo lo que decís.
Sobre todo con respecto a los conciertos, la gente no tiene el hábito.
Y añado una cosa.
La industria cultural (que no son los artistas, hay que decirlo, sino toda esa gente que vive de puta madre revoloteando a su alrededor y cobrando generalmente por aire) ha estado ganando MUCHO dinero durante muchos años. Y ahora no entienden que la gente consume menos, que hay alternativas baratas y que tienen que evolucionar. Si yo gano 100 durante muchos años, me acostumbro a ganar 100, y cuando gano 99, me parece que es un desastre.
Y todo esto del fin del mundo cultural y tal y cual y pascual, es por no querer evolucionar. Por estar muy cómodo en la poltrona y querer así…
Ejemplificando un poco… Un cedele tiene sus costes de producción total, sus ingresos por venta, etc… Que vendo x cedeles llegando a x personas. De puta madre, es lo que llevo haciendo toda la vida y es lo que sé hacer. Yo me llevo la parte que me he llevado siempre y tan a gusto.
Una descarga digital (asociada a un cedele que también voy a editar) tiene un coste de producción de… ¿Un 5% del coste de un cedele? Que igual si los vendo baratos, gano mucho menos por descarga que con los cedeles… Sí, pero es que igual a ese precio vendes tres veces más que cedeles y también ganas mucho más y llegas a más gente que luego vuelve a consumir y tal…
Pero es que mira, yo eso no lo sé hacer. Y sé que es muy fácil, pero mira… Yo estoy cómodo aquí sentado. Y además. Internet es el mal. Déjate,déjate… Yo vendo cedeles, y si vendo menos, pues es porque la gente no le interesa y es el fin del mundo. Lloremos a los señores del Gobierno. Oigan que la gente es mala, no consume y yo gano 99 cuando estaba ganando 100. ¿No van ustedes a hacer nada?

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Comments
3 Responses to “Ruta 66 – Reflexiones sobre “Música y negocio: Pasión y supervivencia””
  1. Carlos J. dice:

    En mi caso, me he vuelto muchisimo más selectivo. Cuando antes podía ir a un concierto sin conocer bien el grupo, escuchando solamente una canción o dos, ahora apenas me planteo ir a los que me gustan. Al final, ir a uno que si interesa puede salirme por el mismo dinero que varios que no lo son tanto, pero parece que te lo gastas más a gusto. Aun así, creo que la gente con gustos “minoritarios” sigue gastando mucho más en discos y conciertos que el resto, yo sigo comprando algunos discos, y de vez en cuando voy a conciertos, pero estoy seguro que en “un año bueno” he asistido a mas conciertos que muchos de mis amigos de gustos “normales” en toda su vida.
    Lo del fin de la cultura, pues estoy de acuerdo, (no solo en la música), que si antes ganaban 100, tener menos beneficios ahora lo consideran ruina y crisis. Tampoco tengo claro que va a pasar con la industria musical, pero entre piratería, crisis, etc, llevan muchos años anunciando El Fin… espero que se equivoquen.

  2. Beatriz_efe dice:

    Carlos, es que a lo mejor “la industria cultural” sí va a morir. O al menos tal y como la conocemos. Pero una cosa es la industria cultural y otra muy distinta la cultura

  3. sinremites dice:

    Yo creo que casi todos los que vamos a conciertos nos hemos tenido que poner más selectivos, con la que está cayendo no queda otra. Y si nosotros nos ponemos en modo selectivo pero sigue habiendo los mismos conciertos cada día en Madrid o incluso mas porque las salas tienen que ofrecer y programar cosas para no ir a pique (220 conciertos en la Sala Sol el año pasado comentaban) pues claro, entonces pasa lo que pasa, que hay algunos bolos que se quedan sin nadie, simplemente por la combinación de un exceso de oferta para la actual demanda.

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